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Según las investigaciones de Rafael Moreno Tello, hijo
de Alfonso Moreno Collado, director en la fotografía, los músicos de Guadalupe
se incorporaron a la Banda de Falange en Cáceres en varios momentos. Los
primeros se incorporaron el 2 de Julio de 1937, otros el 12 del mismo mes y
poco a poco se fueron incorporando el resto. Al parecer, el camión que llevaba a
uno de estos reemplazos, sufrió un accidente a la altura de Herguijuela. Alfonso
Moreno salió disparado de la cabina de dicho camión y se golpeó en la zona
lumbar contra un árbol, lo que años después le causaría la muerte, ya que de
dicho golpe los riñones quedaron dañados. En dicho accidente, a Julián Moreno,
padre de Alfonso, tuvieron que darle la extremaunción en la carretera y no pudo
incorporarse a la Banda de Falange. Tampoco pudieron incorporarse Juan Peromingo,
que tocaba el saxo, ni Francisco Ruiz "Chichón". A Félix Rubio, un aro de un
tonel de vino que se rompió le golpeó a la altura de la cadera y lo dejó
bastante cojo. Ya de mayor, se le veía pasear por Guadalupe apoyado en un
paraguas o en un bastón. Algunos de los instrumentos se deterioraron y muchas
partituras se quedaron en la carretera. Al parecer el conductor iba ebrio, lo
cual fue causa para que al llegar a Cáceres lo fusilaran.
Los músicos llegaron en primer lugar al cuartel del Regimiento de Argel.
Formaban mucho en la zona llamada del "Rodeo" y allí hacían instrucción las
quintas nuevas. Posteriormente pasaron al lugar llamado "Los Madruelos".
Según le contaba Vidal Esteban (médico durante muchos años en Guadalupe) a
Rafael Moreno Tello, cuando estudiaba en Cáceres, veía pasar a la Banda
desfilando, dirigiéndose al cuartel y tocando la marcha "La primera del
segundo", compuesta por Alfonso Moreno Collado, con letra del poeta Ángel
Marina. Dicha marcha era cantada por la tropa y decía así: "Para defender a
España, hasta morir o vencer, la primera del segundo, del Regimiento de Argel".
Otra estrofa decía: "Los soldaditos de Argel, tienen dos Madres hermanas, la
Virgen de Guadalupe y la Virgen de la Montaña".
Cuando los músicos llegaron a Cáceres se convocó un concurso-oposición,
asignándose cuatro categorías de músicos: de primera, de segunda, de tercera y
educandos. El Tribunal estaba formado por el Director de la Música del
Regimiento de Argel, el Subdirector, el Director de la Banda Municipal de
Cáceres, Alfonso Moreno y algunos otros. Los músicos de primera en la foto
aparecen con dos ángulos en el bolsillo de la camisa, los de segunda llevan un
ángulo y los de tercera una lira sencilla. Educandos eran Florencio Moreno Díaz
y Gregorio Moyano Ángel.
Además de la "Música" propiamente dicha, contaban con el apoyo de una Banda
de cornetas y tambores, que estaba formada por unos quince músicos, al mando de
los cuales había un Maestro de Banda.
Cuando la Banda y Música de falange formaba completa, estaba mandada por
Alfonso Moreno, que tenía la graduación de Músico Mayor, equivalente al grado de
oficial (alférez o teniente). Los músicos le llamaban cariñosamente " Mi mayor".
Los ensayos comenzaban a las diez de la mañana. Previamente, los músicos de
mayor grado, realizaban los preparativos necesarios para tenerlo todo a punto
para cuando llegara el director. Algunas veces Félix Rubio y otras José Mª
Navarro Carvajal (que tocaba el violonchelo en la Orquesta Sinfónica de Madrid y
que había sido reclutado en el campo de concentración de Cáceres) organizaban lo
que eran las clases. El sistema era el siguiente: por cuerdas, se hacía un ciclo
de enseñanza (afinación, calentamiento, escalas, ejercicios musicales varios,
etc.). Cuando llegaba Alfonso los músicos ya habían "calentado" el instrumento y
comenzaban a ensayar hasta la una y media o las dos del mediodía.
La Banda de Cornetas y Tambores, actuaba junto a la Música en todos los actos
de índole militar: formaciones, desfiles, actos de exaltación, vivas a Franco,
rendición de honores militares, etc. En aquellas fechas el Cuartel General del
Caudillo estaba ubicado en Cáceres, y como consecuencia de ello, la Banda tenía
muchísimo trabajo. Poco a poco, el repertorio se fue ampliando y perfeccionando,
por lo que la Banda llegó a tener una gran calidad.
Esta Banda de Música actuó en las ciudades de Toledo, Ciudad Real, Cáceres y
Badajoz. También actuaron en distintos pueblos como en Villanueva de los
Infantes, Valdepeñas, Granátula, Calzada de Calatrava, Manzanares, Daimiel,
Coria, Hervás, Plasencia, Trujillo, Malpartida, Brozas etc. Se dedicaba a
desfilar, a dar conciertos y a tocar en actos castrenses para levantar la moral
de las tropas, castigadas por los excesos de la guerra.
En cuanto a la vida cotidiana de los músicos, se hacía vida de cuartel. Éste
estaba en un instituto de segunda enseñanza que había requisado la Primera Línea
de Falange y donde formaban a los falangistas que destinaban a los frentes de la
guerra. Como he citado más arriba estaba cerca de un arroyo que llamaban "Los
Madruelos". La jefatura la ostentaban el capitán José Luna Meléndez y el capitán
Navarro. Se nombraba sargento de semana y cabo de cuartel entre los músicos de
segunda y de tercera. La limpieza de la sala de ensayos, que por la noche se
convertía en dormitorio, la realizaban los músicos que no ostentaban categoría
(cornetas y tambores). La vida en Cáceres, siempre que no tuvieran salidas para
tocar, era monótona. Por la mañana cuartel y ensayos, y por la tarde, si había
permiso los músicos se dedicaban a la "persecución de mozas". Hubo algunos que
encontraron novia y se casaron.
Los músicos comenzaron ganando cinco pesetas diarias y al cabo de unos meses
les subieron a diez. En aquella época era un buen dinero. La mayoría de los
componentes de Guadalupe, comían en pensiones o tabernas, sobre todo en una de
la calle Margallo, 31. Los solteros más jóvenes dormían en el cuartel y los
casados tenían pisos alquilados o habitaciones. Posteriormente tuvieron todos la
opción de dormir en pensiones, pero controlados por pases pernocta, y al toque
de diana, todos en el cuartel.
Cuenta Rafael Moreno, que en el entierro de un falangista, sobrino de unas
ancianas de Guadalupe, y casi un niño, tocaron las Bandas del Regimiento, la
Municipal de Cáceres y la de Falange. El acto debió ser de una solemnidad
tremenda. La Banda de Falange, dirigida por Alfonso Moreno, tocó las marchas
fúnebres de "Desconsuelo", "Sueño Eterno", "Mektub" y "Pobre Carmen", esta
última traída por Manuel Moreno de la Banda de la Legión, donde había tocado el
trombón. Sonaron estupendamente, y al día siguiente, en la cafetería Jamec, de
Pintores, sólo se hablaba de la Banda de Falange y del "repaso" que había dado a
las otras bandas.
Según contaba Alfonso Moreno, y la reseño a título de anécdota de la época,
un día se presentó en el lugar de ensayo de la Banda un capitán al mando de una
escuadra para detener por desertor a Celestino Vázquez, saxo barítono, ya que no
se había incorporado a filas. Alfonso Moreno porfió con el capitán, alegando que
Celestino Vázquez era un músico de la Banda y que no era ningún desertor. El
capitán replicaba que sí y Alfonso que no, hasta que se aclaró la situación. Al
que buscaban era a su primo, Celestino Vázquez, el padre de Joaquín y Pepe
Vázquez. Al músico le pudo costar un buen disgusto tener el mismo nombre y
apellido que su primo, ya que venían a fusilarle.
La Banda de Falange estuvo funcionando hasta la fusión del Ejército con la
Milicia Falangista, el 17 de Septiembre de 1939, día en el que los músicos
fueron licenciados y cada uno volvió a su vida cotidiana.
© Rafael Moreno Tello
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