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        CURIOSIDADES DE LA FOTO DE 1938

 

 

 
 

     Según las investigaciones de Rafael Moreno Tello, hijo de Alfonso Moreno Collado, director en la fotografía, los músicos de Guadalupe se incorporaron a la Banda de Falange en Cáceres en varios momentos. Los primeros se incorporaron el 2  de Julio de 1937, otros el 12 del mismo mes y poco a poco se fueron incorporando el resto. Al parecer, el camión que llevaba a uno de estos reemplazos, sufrió un accidente a la altura de Herguijuela. Alfonso Moreno salió disparado de la cabina de dicho camión y se golpeó en la zona lumbar contra un árbol, lo que años después le causaría la muerte, ya que de dicho golpe los riñones quedaron dañados. En dicho accidente, a Julián Moreno, padre de Alfonso, tuvieron que darle la extremaunción en la carretera y no pudo incorporarse a la Banda de Falange. Tampoco pudieron incorporarse Juan Peromingo, que tocaba el saxo, ni Francisco Ruiz "Chichón". A Félix Rubio, un aro de un tonel de vino que se rompió le golpeó a la altura de la cadera y lo dejó bastante cojo. Ya de mayor, se le veía pasear por Guadalupe apoyado en un paraguas o en un bastón. Algunos de los instrumentos se deterioraron y muchas partituras se quedaron en la carretera. Al parecer el conductor iba ebrio, lo cual fue causa para que al llegar a Cáceres lo fusilaran.
    Los músicos llegaron en primer lugar al cuartel del Regimiento de Argel. Formaban mucho en la zona llamada del "Rodeo" y allí hacían instrucción las quintas nuevas. Posteriormente pasaron al lugar llamado "Los Madruelos".
    Según le contaba Vidal Esteban (médico durante muchos años en Guadalupe) a Rafael Moreno Tello, cuando estudiaba en Cáceres, veía pasar a la Banda desfilando, dirigiéndose al cuartel y tocando la marcha "La primera del segundo", compuesta por Alfonso Moreno Collado, con letra del poeta Ángel Marina. Dicha marcha era cantada por la tropa y decía así: "Para defender a España, hasta morir o vencer, la primera del segundo, del Regimiento de Argel". Otra estrofa decía: "Los soldaditos de Argel, tienen dos Madres hermanas, la Virgen de Guadalupe y la Virgen de la Montaña".
    Cuando los músicos llegaron a Cáceres se convocó un concurso-oposición, asignándose cuatro categorías de músicos: de primera, de segunda, de tercera y educandos. El Tribunal estaba formado por el Director de la Música del Regimiento de Argel, el Subdirector, el Director de la Banda Municipal de Cáceres, Alfonso Moreno y algunos otros. Los músicos de primera en la foto aparecen con dos ángulos en el bolsillo de la camisa, los de segunda llevan un ángulo y los de tercera una lira sencilla. Educandos eran Florencio Moreno Díaz y Gregorio Moyano Ángel.
    Además de la "Música" propiamente dicha, contaban con el apoyo de una Banda de cornetas y tambores, que estaba formada por unos quince músicos, al mando de los cuales había un Maestro de Banda.
    Cuando la Banda y Música de falange formaba completa, estaba mandada por Alfonso Moreno, que tenía la graduación de Músico Mayor, equivalente al grado de oficial (alférez o teniente). Los músicos le llamaban cariñosamente " Mi mayor".
    Los ensayos comenzaban a las diez de la mañana. Previamente, los músicos de mayor grado, realizaban los preparativos necesarios para tenerlo todo a punto para cuando llegara el director. Algunas veces Félix Rubio y otras José Mª Navarro Carvajal (que tocaba el violonchelo en la Orquesta Sinfónica de Madrid y que había sido reclutado en el campo de concentración de Cáceres) organizaban lo que eran las clases. El sistema era el siguiente: por cuerdas, se hacía un ciclo de enseñanza (afinación, calentamiento, escalas, ejercicios musicales varios, etc.). Cuando llegaba Alfonso los músicos ya habían "calentado" el instrumento y comenzaban a ensayar hasta la una y media o las dos del mediodía.
  La Banda de Cornetas y Tambores, actuaba junto a la Música en todos los actos de índole militar: formaciones, desfiles, actos de exaltación, vivas a Franco, rendición de honores militares, etc. En aquellas fechas el Cuartel General del Caudillo estaba ubicado en Cáceres, y como consecuencia de ello, la Banda tenía muchísimo trabajo. Poco a poco, el repertorio se fue ampliando y perfeccionando, por lo que la Banda llegó a tener una gran calidad.
    Esta Banda de Música actuó en las ciudades de Toledo, Ciudad Real, Cáceres y Badajoz. También actuaron en distintos pueblos como en Villanueva de los Infantes, Valdepeñas, Granátula, Calzada de Calatrava, Manzanares, Daimiel, Coria, Hervás, Plasencia, Trujillo, Malpartida, Brozas etc. Se dedicaba a desfilar, a dar conciertos y a tocar en actos castrenses para levantar la moral de las tropas, castigadas por los excesos de la guerra.
    En cuanto a la vida cotidiana de los músicos, se hacía vida de cuartel. Éste estaba en un instituto de segunda enseñanza que había requisado la Primera Línea de Falange y donde formaban a los falangistas que destinaban a los frentes de la guerra. Como he citado más arriba estaba cerca de un arroyo que llamaban "Los Madruelos". La jefatura la ostentaban el capitán José Luna Meléndez y el capitán Navarro. Se nombraba sargento de semana y cabo de cuartel entre los músicos de segunda y de tercera. La limpieza de la sala de ensayos, que por la noche se convertía en dormitorio, la realizaban los músicos que no ostentaban categoría (cornetas y tambores). La vida en Cáceres, siempre que no tuvieran salidas para tocar, era monótona. Por la mañana cuartel y ensayos, y por la tarde, si había permiso los músicos se dedicaban a la "persecución de mozas". Hubo algunos que encontraron novia y se casaron.
    Los músicos comenzaron ganando cinco pesetas diarias y al cabo de unos meses les subieron a diez. En aquella época era un buen dinero. La mayoría de los componentes de Guadalupe, comían en pensiones o tabernas, sobre todo en una de la calle Margallo, 31. Los solteros más jóvenes dormían en el cuartel y los casados tenían pisos alquilados o habitaciones. Posteriormente tuvieron todos la opción de dormir en pensiones, pero controlados por pases pernocta, y al toque de diana, todos en el cuartel.
    Cuenta Rafael Moreno, que en el entierro de un falangista, sobrino de unas ancianas de Guadalupe, y casi un niño, tocaron las Bandas del Regimiento, la Municipal de Cáceres y la de Falange. El acto debió ser de una solemnidad tremenda. La Banda de Falange, dirigida por Alfonso Moreno, tocó las marchas fúnebres de "Desconsuelo", "Sueño Eterno", "Mektub" y "Pobre Carmen", esta última traída por Manuel Moreno de la Banda de la Legión, donde había tocado el trombón. Sonaron estupendamente, y al día siguiente, en la cafetería Jamec, de Pintores, sólo se hablaba de la Banda de Falange y del "repaso" que había dado a las otras bandas.
    Según contaba Alfonso Moreno, y la reseño a título de anécdota de la época, un día se presentó en el lugar de ensayo de la Banda un capitán al mando de una escuadra para detener por desertor a Celestino Vázquez, saxo barítono, ya que no se había incorporado a filas. Alfonso Moreno porfió con el capitán, alegando que Celestino Vázquez era un músico de la Banda y que no era ningún desertor. El capitán replicaba que sí y Alfonso que no, hasta que se aclaró la situación. Al que buscaban era a su primo, Celestino Vázquez, el padre de Joaquín y Pepe Vázquez. Al músico le pudo costar un buen disgusto tener el mismo nombre y apellido que su primo, ya que venían a fusilarle.
    La Banda de Falange estuvo funcionando hasta la fusión del Ejército con la Milicia Falangista, el 17 de Septiembre de 1939, día en el que los músicos fueron licenciados y cada uno volvió a su vida cotidiana.

© Rafael Moreno Tello
 

  
 

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